Siendo muy sincera, muchas veces me da pereza hacer la bitácora, la dejo para última hora, pero hoy me senté a tomar el tiempo que merece, apagué el celular y solo voy a dejar que fluya mi mente.
Esta vez hablaremos de un tema que parece sencillo, pero en realidad tiene mucho trasfondo. La metodología cuantitativa y cualitativa. El miércoles, Cobos dividió el tablero en 2, poniendo estos términos en cada lado. Pensé que íbamos a hacer una actividad simple para iniciar, pero no llegué a pensar que de esto iba a tratar toda la clase. Mi conocimiento sobre estos temas era muy superficial, el 2+2 es cuantitativo, y el “tú eres bonita” es cualitativo, hasta ahí llegaba mi cabeza.
Las diferencias entre estas metodologías no se reducen simplemente a que una use números y la otra palabras, en realidad, representan formas distintas de comprender la realidad, formular preguntas y construir una verdad. En clase aclaré todo tipo de distinción entre estas: del lado izquierdo del tablero estaba lo cualitativo, asociado a la profundidad, la experiencia y la comprensión, y del lado derecho, lo cuantitativo, vinculado con la medición, datos, objetividad y la explicación.
Empezamos por la cualitativa, esta se caracteriza por trabajar con datos más profundos, no se interesa tanto por la cantidad, sino por la calidad de la información. Su lógica es inductiva, es decir que, a partir de casos concretos, experiencias u observaciones, el investigador construye sus interpretaciones más amplias. En esta metodología, las preguntas en las que suele centrarse son en el “¿por qué?” y en el “¿cómo?, buscando comprender los significados que las personas le dan a sus emociones y acciones.
En el nfoque cualitativo no existe una estructura rígida o predeterminada, es flexible y permite que se ajuste a diferentes contextos. De hecho, el análisis ocurre simultáneamente con la recolección de datos, es un proceso circular. Aquí, se busca explorar un fenómeno, comprender su naturaleza (in vivo), el entorno real donde ocurren los hechos. No existe un investigador pasivo, este interactúa, dialoga y construye conocimientos.
Adicionalmente, al ver el video “Introducción a la metodología cualitativa” de Eumelia Galeano, se resalta que esta perspectiva considera a todos los seres humano como sujetos capaces de pensar, producir y reflexionar. No se trata de ver a las personas como una fuente de datos, sino como interlocutores. También mencionaba que esta lógica es interactiva, es decir, se trabaja entre todos, hay intercambio y reciprocidad del conocomiento. Por ende, lo cualitativo se centra más en la comprensión que en la explicación.
Sé que puede ser “mucho texto”, pasar de “ay, son cualidades de la persona” a todo lo que acabo de decir es un poco difícil de comprender, pero espera, que no he acabado. Ahora vamos con la metodología cuantitativa.
Este proceso va ligado a los datos confiables y “duros”, como lo escribió el profe en el tablero. Su lógica es deductiva, partiendo de teorías previas o hipótesis que luego son puestas a prueba mediante la recolección y análisis de datos. Aquí la pregunta central no es tanto “¿por qué pasó esto?”, sino “¿qué ocurre y en qué medida?”. En su enfoque se intenta reducir la influencia del investigador y estandarizar los procedimientos.
A lo contrario de lo cualitativo, las categorías y las respuestas estan estructuradas previamente. El diseño es más rígido, ya que se debe definir con claridad las variables antes de iniciar la recolección de datos. Siguiendo este proceso, el análisis se realiza después de haber recogido toda la información necesaria de manera lineal, generalmente mediante herramientas estadísticas. Al comprobar las hipótesis, muchas veces los estudios se desarrollan en condiciones controladas, incluso “in vitro” (fuera del cuerpo), estableciendo relaciones de causa y efecto en poblaciones más amplias.
En el video de la Universidad de Salamanca, “Métodos cuantitativos” de Juan José Igartua, se explica que lo cuantitativo tiene una meta explicativa. Para ello, trabaja con variables dependientes e independientes, y puede incluir moderadoras o de control según su contexto. Cabe recalcar que las variables pueden ser de distintos tipos: nominales (cualitativas sin orden), ordinales (con un orden establecido), entre otras.
Igartua menciona que existen más de 60 pruebas estadísticas que permiten analizar los datos dependiendo del tipo de variable y del diseño de la investigación. Además, algo muy importante me llamó la atención y es que es posible usar técnicas de recolección de información cualitativa, como testimonios, pero analizarlos de forma cuantitativa. Por ejemplo, se pueden analizar respuestas abiertas y transformalas en categorías numéricas. También se enfatiza que la metodología cuantitativa es especialmente útil en investigaciones descriptivas y explicativas. Sin embargo, no funciona adecuadamente en fases donde lo que se busca es solo la exploración.
En conclusión, aunque con Gabi y Dani, no logramos ganar el Blooket, nos quedó muy claro que lo cualitativo permite entender el sentido y la experiencia detrás de los fenómenos, mientras lo cuantitativo busca medirlos y explicarlos con precisión. No son opuestos, sino herramientas distintas para mirar la misma realidad. Entonces, si quiero saber si una clase me encanta de verdad, ¿analizo mis sentimientos como protagonista de mi propia historia, o saco una tablita en Excel y me pongo a contar pros y contras, como si fuera la persona que me gusta?
Isabella Melgarejo
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